Arrastrado por el viento impetuoso de tu Espíritu
Señor mío y Dios mío, me llevas siempre a donde quieres. A pesar de mis pecados y mis debilidades, me conduces hacia el sendero del cumplimiento de tu voluntad. Me has probado en el dolor, en el sufrimiento, en la cruz, pero siempre sostenido por tu gracia. Veo tu mano en tantos acontecimientos de mi vida que a veces me pregunto si merezco tanta atención por tu parte. Pero no es merecimiento. Es amor, es gracia sobre gracia, es que estabas moldeándome como buen alfarero. El mejor de todos.
Ahora vuelves a darle un vuelco a mi vida y aunque siento que me mareo un poco al dejarme arrastrar por el viento impetuoso de tu Espíritu, sé que no hay viaje más seguro que aquel que llega al destino que tú has dispuesto.
Aún debo callar y esconder al mundo el tesoro que me has regalado. Es tan bello, tan dulce, que me cuesta mantener ese silencio, pero es tu voluntad que así sea por ahora.
Ahoga mis temores con el agua de la fe que me regalas. Doma mi galope impetuoso con las riendas de tu Espíritu. Abona mi alma para que crezca y lleve fruto la semilla de santidad que un día plantaste.Y concédeme el don de poder ser fiel siervo tuyo para llevar tu salvación a los elegidos.
Fiat voluntas tua
Luis Fernando

Comentarios
Publicar un comentario