Lloras



Lloras cuando Él te escucha
Ruegas por saber qué te pide
Clamas cuando Él te acurruca

Gimes por tu soledad infinita
Bebes de quien sabes que vive
Pides y el pecado Él te quita


Comentarios

Entradas populares de este blog

Treintena a San José

Conclusión lógica

Pasión por las almas