Cadena perpetua en la cárcel de tu amor

Miré tus ojos y quedé prendado de tu alma.
Sonreíste y soñé despertar cada mañana con tu sonrisa.
Me diste la mano y deseé vivir para siempre esposado a ti.

Cometí el delito de enamorarme y amarte.
Condenado a cadena perpetua en la cárcel de tu amor.
Libre para quererte por siempre sin medida.

Como el agua que duerme apacible en la presa
así es el amor del que espera a quien amar.
Cuando llega el ser amado se abre la compuerta
y no hay nada ni nadie que lo pueda parar.


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