Almas, fuego, valor



Tienes miedo y no sabes a qué. Te refugias en la intimidad con Dios porque en la soledad de fuera hace mucho frío. Quieres vivir por tu gente pero estás agotado, sin fuerzas. Pasan por tu cabeza palabras de profeta que se quedan sin público que las escuche. Pasión por las almas que no encuentra canal para dar fruto. Sueñas cruzadas y no tienes ni piernas para arrodillarte. Quieres amar como hombre y no hay quien te ame. Te indigna tu pecado y suplicas poder vencerlo. No sabes aún lo que Dios quiere, pero quieres lo que Él quiera. 

Dame almas, dame fuego, dame fuerzas, dame valor, arranca lo que queda malo en mí y protégeme de los inicuos.

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