Entradas

Mostrando entradas de octubre, 2023

Lo que sabes, lo que sientes

Imagen
El corazón en un puño, la angustia que te ahoga, el sufrimiento que lo llena todo. ¿Cuántas veces has estado en esa situación? Son incontables. Y por más que te aferras a Dios, la desesperación no se va. Se queda a tu lado como compañera inseparable de tu camino. Te conoces toda la teoría, todos los versículos de la Escritura y casi todos los consejos de santos y doctores de la Iglesia para afrontar la prueba, la cruz, el sufrimiento. Sabes que todo ayuda para bien a los que son amados por el Señor, a quienes conforme a su propósito son llamados. Sabes que Él es tu pastor aunque andes en valle de sombra de muerte. Sabes que Él llama a los fatigados y agobiados para aliviar su carga. Y sin embargo, sigues sintiendo que la muerte te rodea, no ves salida a tu desesperación y tu alma se postra agotada, sin fuerzas.  Ya no te quejas. Lo asumes. Ya no esperas nada, aunque lo pides. Te dejas ir, como madero arrojado al agua que es llevado por las corrientes de un lado para otro, a la espe...

El alma desnuda

Imagen
Tengo el alma desnuda ante ti, Señor. Ves sus miserias, sus heridas, sus llagas y las pocas virtudes con la que tu gracia ha querido adornarla. Conoces mis deseos, mis inquietudes, mis miedos y mis esperanzas. Y sobre todo, conoces que te amo porque tú me has dado ese amor. Amor por otra alma es precisamente el regalo que me has dado hace no mucho. Me maravilla que hayas respondido así a mi necesidad de amar y ser amado. Sabes que veo ante mí muros que parecen infranqueables. No te los tengo que describir porque tú los conoces mucho mejor que yo. Y es por eso que me abandono a tu voluntad, sabiendo que no hay muro que puede resistir una simple mirada tuya. Y sabiendo también que no hay nada que yo pueda hacer si tu voluntad no me lo concede. De siempre he querido servirte. Siendo pequeño pusiste esa semilla en mí, y a pesar de mis muchos pecados, pasados y presentes, sigo siendo aquel niño al que rodeaste de tu amor, aunque las canas pueblan mis cabellos y mi barba, aunque mi cuerpo no...