Entradas

Mostrando entradas de marzo, 2025

Pasión por las almas

Imagen
Tras largos años pidiendo al Señor que me diga cómo puedo servirle, que me muestre su voluntad y, tras mucho tiempo sin que yo creyera que estaba recibiendo una respuesta clara, de repente "se hizo la luz". O quizás cabría decir que por fin entendí lo que Dios me ha estado mostrando desde hace cierto tiempo. Al constatar que yo era más bien obtuso a la hora de discernir su voluntad, ha decidido hablarme claro, como pocas veces antes en mi vida. Y además, ha tenido a bien conceder que alguien haya visto el proceso. En las últimas semanas he recordado hechos que me acontecieron siendo evangélico y que ahora cobran sentido. He recuperado la memoria de las veces en que el Señor nos habló a Lidia, mi esposa, y a mí para tomar decisiones fundamentales. Por ejemplo, la decisión del regreso juntos de la mano a la Iglesia; pero muchas otras, algunas que se quedaron sin cumplir porque Dios se la llevó, y ahora me toca retomarlas. He podido oír un consejo pastoral de alguien que fue fun...

Es casi imposible saber

Imagen
Cuando el Señor Jesucristo nos enseñó a orar, marcó un orden claro en el proceso. El padrenuestro no es solo un modelo de oración a repetir, sino un modelo que sirve de base para cualquier otra oración. Veamos: - Se empieza reconociendo y alabando a Dios.  - Se pide que venga su reino y que se cumpla su voluntad. - Se piden cosas para nosotros. Entre ellas el perdón, que también debemos ofrecer a quien nos ha causado daño. En realidad, todas las peticiones que hacemos en el padrenuestro son conformes a la voluntad de Dios. Pero, ¿podemos decir lo mismo en las otras ocasiones en que rezamos? Yo confieso que cuando me pongo delante del Señor a pedirle algo que es muy, muy querido para mí, tengo temor. Temor a que su voluntad sea no concederme lo que le pido. Sé por fe que me dará todo lo que sea bueno para mí y mis seres queridos y no aquello que, aunque yo lo desee, no conviene por la razón que sea y que Él sabe. Pero por más que sepa que Dios quiere lo mejor para mí, qué difícil me...